Cuidado con el primer lavado

Evita lavaderos automáticos agresivos las primeras semanas; un lavado a mano es más suave con la pintura nueva.

Un producto de protección ayuda

Aplicar cera o sellador de pintura tras la compra facilita que la suciedad y el agua resbalen sin marcar.

Aparca pensando en la pintura

Evitar el sol directo prolongado y las zonas con ramas o resina reduce el desgaste prematuro del color.

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